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miércoles, 16 de abril de 2025

No verte morir

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https://vuelapalabra.com/wp-content/uploads/2021/03/Idea-Vilarin%CC%83o.jpg
Idea Vilariño: «No volveré a tocarte. / No te veré morir»

No, no me gusta, por novedosa que sea, esa manera de escribir😕... una larga, muy larga, larguísima frase (<Si estoy aquí y estos viéndote -página 11-...   ... en la cima de mi vida no habrá existido. -página 73->) que "ocupa" una cuarta parte de la obra. Será muy moderna, tendrá "su aquél" pero, con tan exiguos signos de puntuación... ¡"ME PIERDO"!😖

¿Es la crónica de un reencuentro?
¿Es más onírica que real?
<... Si estoy contigo es que esto es un sueño.  y me voy a despertar... y este momento tan verdadero que es la cima de mi vida no habrá existido>

Historias pretéritas determinan el relato... 
... ¿Y si las circunstancias hubieran sido diferentes...?
Probablemente no existiría tal novela... Tal vez otra...

Las crudas vivencia de un padre, como la de otros, como la de tantos otros entre la espada y la pared, víctimas de las intransigencias de "las dos Españas".

<... en casa de... Falla... a un paso de la Alhambra, donde más de una vez se había encontrado con García Lorca y... Adolfo Salazar, cuando nadie se imaginaba... la inundación de sangre que estaba a punto de desatarse... y de la que... salió dañado... como si hubiera sufrido una espantosa mutilación... invisible para la mayor parte... pero no para su mujer ni para su hijo, que lo oían gritar en sueños... tan prisionero... como había estado en la celda donde esperaba... que vinieran para leerle su nombre... y llevarlo al paredón, y desde donde oía... las descargas de los fusiles... el teclear de las máquinas de escribir en las que se redactaban... los nombres de los que iban a morir.... mezclando su propio espanto con el de los crímenes que ahora veía cometidos...>
<... la sinrazón... la penuria... hambre... frío en los inviernos de aquella postguerra... que no terminaba nunca... del espectáculo de crueldad... que daban a diario los vencedores... en los púlpitos y las escuelas y las procesiones... aunque los vencedores... le reconocieran a él como uno de los suyos... perseguido... desde el verano del 36... porque su firma aparecía... en las páginas de música clásica de ABC... y como tal condecorado después de la Victoria y favorecido con ciertas prebendas... que... lo avergonzaban, pero que no estaba en condiciones de no aprovechar, por cautela política y por simple necesidad... de alimentar a su familia, calentarla en invierno... proteger a su hijo y... a su hija del raquitismo, de la anemia...>